Potencia tus servicios trabajando en equipo

Potencia tus servicios trabajando en equipo

Todos hemos escuchado muchas veces que el trabajo de un traductor es un trabajo solitario y que lo de socializar mejor se lo dejamos a los Community Managers. La verdad es que no puedo estar más en desacuerdo y, precisamente, hace unos días lo comentaba con una compañera.
Nos resultó gracioso que muchas personas de nuestro entorno tuvieran esta idea de un traductor en pleno siglo XXI, aunque suponemos que es porque ambas trabajamos de forma remota y autónoma.
Después de una charla bastante curiosa, hemos decidido que nos gustaría animarte a ti, traductor, a que fueras un poquito más allá y vieras los beneficios de formar un equipo.

En mi caso, hace ya unos cuantos años (cuando por fin decidí hacerme autónoma), opté por empezar en una oficina de coworking, una de esas oficinas compartidas en las que conoces a otros autónomos estupendos.
Creí que, dado que no encontraba trabajo en plantilla, esta era la mejor opción para evitar la tentación de quedarme en pijama todo el día frente a la pantalla. Y la verdad es que fue todo un acierto.
Durante varios meses estuve yendo y viniendo a la oficina, concentrándome al máximo en promocionar mi reciente inserción en el mundo traductoril, hasta que tuve que volver a mi «traducueva» porque la oficina cerró definitivamente.

Cuando me vi de nuevo en casa, pensé que sería difícil conectar con otros profesionales, pero ocurrió todo lo contrario.
Empecé a adentrarme en las redes sociales, en diferentes portales de traducción, en eventos y en asociaciones, y gracias a todo eso pude conocer a muchos colegas con los que actualmente comparto momentos de mi vida personal y laboral.

Dicho esto, hablemos de lo que realmente nos interesa: las ventajas de trabajar con otros profesionales.

Muchos son los que opinan que aliarse con otros traductores que trabajen con los mismos pares de idiomas o especialidades es un suicidio laboral porque «te van a quitar el trabajo», pero no hay nada más lejos de la realidad.

Formar un equipo no es solo cosa de agencias, los autónomos también lo hacemos

  • Podrás ofrecer un servicio REAL de traducción y revisión.
    Sabemos que cuatro ojos ven más que dos, así que, si ofreces un servicio más completo a tu cliente, este confiará en que le entregues un trabajo de calidad y le ahorrarás tener que buscar un revisor por otro lado.
  • No tendrás que darle una negativa a tu cliente si en algún momento no puedes encargarte tú del proyecto.
    ¿Cuántas veces te han coincidido fechas de entrega y te has visto apurado? A nadie le interesa rechazar un proyecto y, posiblemente, perder un cliente, así que tener a mano el contacto de algunos traductores de confianza es un win-win: conservas a tu cliente y le das trabajo a un compañero.
  • Puedes ampliar tus servicios ofreciendo el par de lenguas inverso al tuyo (y tu compañero puede hacer lo mismo contigo). Duplicarás tu cartera de clientes y todo el mundo saldrá beneficiado. Incluso, si te ves capacitado para ejercer como gestor de proyectos y si ves que tus clientes te lo demandan, puedes ofrecer servicios de otras especialidades y pares de idiomas.

Evidentemente, hay que hacerse con una buena cartera de profesionales, conocer su trabajo, saber que puedes confiar en ellos y que están especializados en los servicios que tú quieres ofrecer.
Es los tiempos que corren y en nuestra profesión es necesario que se cumplan a rajatabla los plazos de entrega, que exista profesionalidad y compromiso, pero, sobre todo, es muy necesario el compañerismo.

Hay que dejar a un lado la obsoleta idea del traductor solitario y derribar los muros que hacen de nuestras «traducuevas» lugares sombríos e infranqueables.